COMENTARIO:
La taxonomía de los
objetivos de la educación, surge en 1948 en la Asociación Norteamericana de
psicología, donde el psicólogo Benjamín
Bloom, expone su trabajo a otros colegas, manifestando que el aprendizaje se
obtiene a través de diferentes niveles, los cuales son jerárquicos y van de
niveles inferiores a otros más complejos.
Dicha taxonomía fue elaborada en tres áreas: la afectiva,
la cognitiva y la psicomotora. En la primera el individuo tiene cambios en su
conducta ya sea en sus intereses, actitudes y valores. En la cognitiva, se
refiere a los aspectos de la memoria, a la adquisición de conocimientos,
desarrollo de habilidades y capacidades intelectuales. El área psicomotora
apunta en el cambio realizado en la conducta o habilidades.
En el área cognitiva encontramos los seis niveles de la taxonomía.
En orden ascendente, es decir, del nivel inferior al superior, a continuación
se presentan:
v Conocimiento: en este nivel se da el
almacenamiento de información, de hechos, de terminología.
v Comprensión: se interpreta y traduce
la información almacenada en el nivel anterior.
v Aplicación: se aplican o se hace uso
de la información para la resolución de problemas o situaciones.
v Análisis: en este nivel se fraccionan
las ideas para determinar relaciones y comprender la manera en que están organizadas.
v Síntesis: es la unión de los
elementos, en la que quede consistir en la producción de una comunicación, de
operaciones o la derivación de relaciones abstractas.
v Evaluación: valorar la exactitud o
efectividad del proceso en rasgos cuantitativos o cualitativos.
La taxonomía
de Bloom, es un trabajo interesante, en el que los docentes pueden apoyarse y definir ciertas acciones para lograr los
objetivos que se plantean al inicio de cierta secuencia o análisis de un tema y
así puedan lograr en sus alumnos el dominio de las tres áreas (cognitiva,
afectiva y psicomotora).
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